27 de agosto de 2026

EL CONCEJO, LOS SALARIOS Y UNA PELEA QUE YA TIENE ASAMBLEA PERMANENTE

 

En el Concejo Deliberante, la discusión salarial parece haber encontrado un nuevo capítulo, aunque esta vez el aumento no viene solo: llega acompañado de internas, cruces gremiales y hasta un pedido para declarar persona no grata a una delegada sindical. Porque, aparentemente, cuando el diálogo institucional se complica, siempre queda la opción de sumar un poco más de dramatismo al expediente.

Los trabajadores del cuerpo legislativo resolvieron declararse en asamblea permanente luego de que ingresara formalmente un pedido para declarar persona no grata a la delegada gremial Vanessa Kaczala. La iniciativa, surgida de una asamblea de empleados, tomó estado parlamentario dentro de los asuntos internos tratados en la última sesión.

Omar Ponce, representante de los trabajadores del Concejo, explicó que la presentación responde a una serie de desacuerdos y presuntas intromisiones de Kaczala durante las negociaciones destinadas a conseguir una mejora salarial para el personal.

Según sostuvo Ponce, esas intervenciones habrían terminado complicando el avance de un adicional salarial que los empleados vienen reclamando desde comienzos de año.

EL 35% QUE SE CONVIRTIÓ EN EL CENTRO DE LA DISCUSIÓN

El reclamo tiene su origen en distintas propuestas destinadas a recomponer los ingresos de los trabajadores. Luego de que quedara descartada una iniciativa para blanquear adicionales no remunerativos para toda la planta municipal, los empleados del Concejo concentraron sus esfuerzos en el expediente 006 “U”, que contempla la creación de un adicional específico.

La propuesta inicial hablaba de un 60% no remunerativo, pero las pretensiones fueron readecuadas para intentar alcanzar un acuerdo que pudiera avanzar.

El resultado de esa negociación fue un adicional del 35% sobre el sueldo básico de cada categoría.

En números, para que nadie tenga que hacer demasiadas cuentas en medio de semejante novela administrativa:

Categoría 1: sobre un básico de $175.000, el incremento rondaría los $60.000.

Categoría 13: sobre un básico de $300.000, el aumento sería de aproximadamente $106.000.

Una diferencia que, para cualquier trabajador, seguramente resulta bastante más interesante que una discusión interminable sobre quién dijo qué, quién intervino dónde y quién terminó molestando a quién.

CUANDO EL EXPEDIENTE AVANZA, PERO LA INTERNA LO FRENA

Ponce aseguró que el expediente cuenta con dictámenes técnicos favorables y que existía consenso en las comisiones. Sin embargo, según su versión, la participación de actores externos y los cuestionamientos hacia la delegada gremial terminaron trabando el tratamiento.

“Exigimos respeto hacia las instituciones y hacia los compañeros. Esperamos una retractación para volver a trabajar de manera conjunta”, manifestó el representante de los trabajadores.

Mientras tanto, los empleados permanecerán en asamblea permanente, a la espera de que las comisiones vuelvan a poner sobre la mesa los expedientes relacionados con el adicional salarial y con el pedido contra la delegada.

Así, lo que comenzó como una discusión por un aumento terminó convertido en una suerte de partido paralelo, donde además del porcentaje salarial se juega otra cuestión: quién representa a quién, quién tiene derecho a intervenir y quién terminó cruzando una línea que los trabajadores consideran inaceptable.

El dato curioso —o preocupante, según desde dónde se lo mire— es que mientras los trabajadores esperan una mejora en sus bolsillos, el expediente parece estar acumulando otro tipo de aumentos: más tensión, más cruces y más capítulos para una interna que nadie sabe todavía cuándo va a terminar.

Porque en el Concejo, por ahora, el único adicional que parece estar garantizado es el de la paciencia que deberán seguir teniendo los trabajadores.

ALEJANDRO DUARTE