El planeta acaba de marcar otro hito histórico en su ya rutinaria carrera hacia la autodestrucción: la temperatura media de la superficie de los océanos alcanzó los 21,1 °C en pleno agosto, la cifra más alta desde que el ser humano tiene uso de razón y termómetros.
El hallazgo, confirmado por el Servicio de Cambio Climático de Copernicus, dejó a la comunidad científica al borde del colapso nervioso. Y no es para menos. Por si la física básica necesitara recordatorios, los océanos suelen alcanzar sus picos de calor en marzo o abril. Lograr un récord absoluto en mitad de agosto es el equivalente climático a que caiga una nevada en el Sahara durante el mediodía: totalmente insólito, pero aparentemente invisible para las agendas políticas.
Según los expertos, este “pequeño milagro térmico” se lo debemos a la impecable combinación de un evento de El Niño hiperactivo y el incansable compromiso de la humanidad con las emisiones de carbono. Definitivamente, vamos por el camino correcto… si el objetivo era convertir el mar en una sopa instantánea.

Más noticias
Ola de calor en camino: tras un arranque fresco, las temperaturas superarán los 35 °C este fin de semana
SE ESPERA UN GRADUAL ASCENSO DE TEMPERATURA DURANTE LOS PRÓXIMOS SIETE DÍAS
ALERTA EN MISIONES: LLEGA EL COMBO COMPLETO DE AGUA, VIENTO Y PIEDRAS QUE NADIE PIDIÓ