17 de abril de 2026

¡QUÉ DELICIA! CARNE DE BURRO: EL NUEVO LUJO ASIÁTICO EN EL PAÍS DE LAS VACAS

 

¡Albricias, compatriotas! Por fin ha llegado el “cambio” que tanto esperábamos a nuestras mesas. Resulta que la promesa electoral de ver la carne a 2.800 pesos no era mentira, solo era una cuestión de especie. Si usted se quedó esperando el asado de novillo, es porque claramente no tiene la visión de mercado necesaria para entender la nueva Argentina.

Del Asado al Rebuzno: Una Evolución con Estilo

Mientras el kilo de carne vacuna se aleja hacia la estratósfera —superando los $25.000 y convirtiéndose en un bien suntuario digno de una declaración jurada ante la AFIP—, el ingenio criollo (y la necesidad extrema) nos regala una joya gastronómica: el burro patagónico.

Precio “Cero Casta”: A tan solo $7.500, comerse al pariente de Platero es la solución definitiva para aquellos que todavía tienen la “maña” de querer ingerir proteínas diariament

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Finanzas de Mostrador: Como bien explica el carnicero de barrio, si no le alcanza para el burro, siempre puede “patear” la deuda con la tarjeta. ¡Nada dice “prosperidad” como pagar un bife de cuadril en tres cuotas fijas!

El Tour del Hambre: Pollo, Cerdo y el Estrellato del Huevo

La transición ha sido poética. Primero dejamos de comprar por kilo para comprar por “unidades”, luego el cerdo y el pollo se volvieron los nuevos mejores amigos del hombre, hasta que finalmente coronamos al huevo como el rey de la canasta básica. Pero el huevo ya estaba muy visto; necesitábamos algo con más carácter, algo que realmente reflejara la potencia mundial que somos.

¿Conejo? ¿Vaca? ¡No, Burro!

El argumento de los expertos es irrefutable: “A nadie le gusta comer conejo, pero se come de toda la vida”. Bajo esa lógica impecable, ¿por qué privarnos del burro? Es simplemente una cuestión de “reestructurar la venta”.

“No es que falte plata, es que nos estamos volviendo exóticos por la fuerza.”

Así que ya sabe: si el sueldo no le llega a fin de mes y el olor a asado del vecino le parece un recuerdo de una civilización perdida, no se desanime. El mercado se ha regulado solo y nos ha servido en bandeja una solución orejuda y económica. ¡Buen provecho, que el próximo paso es aprender a hacer milanesas de aire!

ALEJANDRO DUARTE