20 de agosto de 2026

MAX VERSTAPPEN, EL AMOR ETERNO CON RED BULL… HASTA 2030

Max Verstappen seguirá vestido de Red Bull hasta finales de 2030. Sí, señores: mientras en la Fórmula 1 los pilotos cambian de equipo como quien cambia de opinión después de una mala carrera, el neerlandés decidió ponerle candado a la relación y firmó por cuatro años más.
La escudería austríaca anunció la renovación de su máxima estrella justo cuando se prepara el Gran Premio de Países Bajos, donde Verstappen correrá ante su gente. Una manera bastante elegante de decir: “Muchachos, de acá no me muevo”. Al menos por ahora.
El contrato anterior tenía fecha de vencimiento en 2028, pero los rumores de una posible salida habían crecido al ritmo de los problemas de Red Bull. Y cuando el auto no responde, hasta el piloto campeón empieza a mirar de reojo el garaje de al lado. Sin embargo, Verstappen decidió apostar por la continuidad.
Claro que la realidad deportiva no viene siendo precisamente un cuento de hadas. Después de conquistar cuatro títulos mundiales consecutivos desde 2021, el neerlandés perdió la corona en 2025 frente a Lando Norris y, como si eso fuera poco, la temporada actual le está enseñando que hasta los campeones tienen días en los que el auto parece tener menos ganas de correr que uno un lunes a la mañana.
La transición híbrida de la Fórmula 1 complicó todavía más el panorama. Verstappen no consiguió ganar ningún Gran Premio durante la primera mitad del campeonato y actualmente marcha sexto en la clasificación de pilotos. Para alguien acostumbrado a mirar a todos desde arriba, debe ser una experiencia bastante incómoda.
Pero hay algo que no cambia: Verstappen sigue siendo Verstappen. Talento, carácter, velocidad y esa particular capacidad para hacer que cada carrera parezca una discusión familiar a 300 kilómetros por hora.
Ahora Red Bull tiene cuatro años para volver a construir un auto digno de su campeón. Porque una cosa es renovar a Verstappen hasta 2030 y otra, bastante más complicada, es darle un coche que no lo obligue a hacer milagros cada domingo.
La apuesta está hecha. Verstappen se queda. Red Bull respira. Y la Fórmula 1 se prepara para otro capítulo de una relación que, por ahora, parece tener combustible para rato.
Eso sí: del contrato hasta 2030 nadie dijo que también estuviera garantizado el buen rendimiento del auto. Y ahí está, probablemente, la verdadera carrera que Red Bull deberá ganar.

ALEJANDRO DUARTE