20 de mayo de 2026

ESCÁNDALO EN MISIONES: “KAKO” SARTORI Y LA MAGIA DE HACER DESAPARECER LOS FONDOS… PERO NO LAS FACTURAS TRUCHAS

 

La política misionera volvió a demostrar que la creatividad no tiene límites. Esta vez, el protagonista sería Carlos “Kako” Sartori, actual ministro Coordinador de Gabinete y ex titular de la CODEIM, quien quedó en el centro de una investigación por presuntas facturas “más falsas que billete de tres pesos”, subsidios desaparecidos y rendiciones contables dignas de una película de comedia negra.

El Tribunal de Cuentas decidió que ya era suficiente de jugar al “¿Dónde está Wally?” con los fondos públicos e inició un juicio de ejecución contra Sartori y Hugo Andino por graves irregularidades detectadas en el manejo de la entidad intermunicipal.

Según la investigación, la CODEIM habría administrado millones de pesos con una precisión quirúrgica… quirúrgicamente desaparecidos, claro. Entre las sospechas aparecen proveedores fantasma, contrataciones simuladas y comprobantes mágicos que justificaban gastos que aparentemente existían solo en la imaginación de algunos funcionarios.

La situación sería tan delicada que varios intendentes podrían terminar desfilando por el Tribunal de Cuentas explicando cómo firmaban balances con la misma tranquilidad con la que uno firma el delivery de empanadas un domingo a la noche.

Mientras tanto, en el Gobierno provincial reina el silencio absoluto. Ni Sartori ni los salpicados por la auditoría salieron a aclarar nada. Tal vez estén buscando las facturas originales… o al proveedor fantasma, que seguramente atiende de lunes a viernes en Narnia.

Las posibles imputaciones incluyen:  Malversación de fondos públicos.  Falsificación de documentos.  Asociación ilícita.  Enriquecimiento ilícito.

Básicamente, el bingo completo de la corrupción administrativa.

Lo curioso es que quien hoy coordina el gabinete provincial parece que antes coordinaba bastante bien otra cosa: el arte de hacer rendiciones contables “creativas”.

En Misiones ya no hace falta Netflix: alcanza con abrir un expediente del Tribunal de Cuentas.

ALEJANDRO DUARTE