15 de mayo de 2026

MENOS SUBLEMAS, MÁS ORDEN: ROVIRA QUIERE QUE EL ELECTOR NECESITE SOLO DOS ASPIRINAS PARA VOTAR

 

El líder de Carlos Rovira anunció que la próxima semana ingresará a la Cámara de Representantes un proyecto de reforma electoral provincial con una misión casi épica: que votar en Misiones deje de parecer una búsqueda del tesoro entre 14 metros de boletas y 327 candidatos con el mismo apellido.

La propuesta impulsa la implementación de la boleta única partidaria y además busca ponerle un freno a la fábrica industrial de sublemas: habría un máximo de cuatro por espacio político en cada municipio. Sí, cuatro. Porque parece que alguien descubrió que quizás 38 candidatos para concejal por cuadra era un poquito mucho.

El proyecto será enviado a la Comisión de Asuntos Constitucionales, donde comenzará el clásico ritual democrático de reuniones, debates, análisis, cafés eternos y declaraciones de “hay que discutirlo en profundidad”, frase que en política puede significar desde dos semanas hasta el próximo eclipse solar.

Según explicó Rovira, la idea es avanzar hacia un sistema “más claro y más ágil” para el elector. Traducido al castellano cotidiano: que la gente pueda entrar al cuarto oscuro sin GPS, linterna y asistencia psicológica.

Desde Encuentro Misionero sostienen que el sistema actual genera confusión por la enorme cantidad de boletas y candidatos. Una observación audaz, teniendo en cuenta que en algunas elecciones el votante necesitaba más tiempo para encontrar su candidato que para hacer un trámite en AFIP.

La reforma no eliminaría totalmente los sublemas, porque en Misiones tampoco hay que volverse tan extremos. La competencia interna seguiría existiendo, pero en versión “pack reducido”: menos nombres, menos fotos repetidas y menos posibilidades de terminar votando a alguien que uno jamás vio en su vida.

El debate llega además después de varias discusiones sobre la Ley de Lemas y la eliminación de las PASO, en un contexto donde todos coinciden en algo: el sistema electoral necesita cambios… aunque casualmente cada uno quiere los cambios que más le convienen.

Ahora la pelota queda en la Legislatura provincial, donde habrá que ver si finalmente logran simplificar el sistema o si terminan creando una reforma tan compleja que haga falta otra reforma para explicarla

ALEJANDRO DUARTE