Lo que debía ser una fiesta del fútbol colombiano terminó convertido en un verdadero espectáculo de violencia, con Independiente Santa Fe y América de Cali como protagonistas de una batalla campal que poco tuvo que ver con la pelota.
A los 33 minutos del primer tiempo, un grupo de hinchas de Santa Fe logró atravesar los controles de seguridad y se metió al campo de juego para ir directamente al encuentro de los barras del América, que previamente habían protagonizado incidentes con la Policía en la tribuna.
Y así, mientras los jugadores esperaban continuar con el clásico, las barras parecieron interpretar que había llegado el momento de disputar otro encuentro: uno sin árbitro, sin pelota y con palos, piñas, golpes y hasta camillas volando por el aire.
La escena fue digna de cualquier cosa menos de un estadio de fútbol. Los hinchas saltaron los carteles publicitarios, se encontraron cara a cara y durante varios minutos transformaron el campo de juego en un ring improvisado.
Finalmente apareció la Policía de Bogotá para poner un poco de orden, utilizando escudos, cachiporras y gas pimienta para separar a los protagonistas.
Y acá viene la parte más increíble: después de semejante espectáculo, el partido continuó.
Porque aparentemente en el fútbol moderno existe una regla no escrita: si vuelan camillas, hay pelea entre barras y la Policía termina repartiendo gas pimienta, se pausa unos minutos… y después seguimos jugando como si nada.
Una verdadera fiesta deportiva, pero con la pelota como invitada de piedra.
ALEJANDRO DUARTE

Más noticias
COLAPINTO EXPLOTÓ CONTRA LOS COMISARIOS: CUANDO EL CRITERIO SE QUEDA EN EL BOX
LA FIFA SACÓ LA LIBRETA Y LA SELECCIÓN RECIBIÓ UNA LLUVIA DE SANCIONES
MAX VERSTAPPEN, EL AMOR ETERNO CON RED BULL… HASTA 2030