La “reactivación económica” parece haber tomado otro rumbo en Misiones. Esta vez, el aserradero Linor SRL, ubicado en Azara, decidió bajar definitivamente la persiana y dejar en la calle a unas 130 personas entre trabajadores directos e indirectos. Porque claro, nada representa mejor la estabilidad laboral que enterarse del cierre mientras desaparecen las máquinas por la puerta de atrás.
La crisis venía serruchando lentamente a la empresa desde hace meses, aunque según el Sindicato de Obreros de la Industria Maderera de Posadas la situación ya llevaba al menos dos años acumulando promesas, atrasos salariales y una actividad cada vez más reducida. Pero tranquilidad: al parecer la solución encontrada fue directamente apagar las luces y listo.
“La empresa hoy manifestó que va a cerrar. Para ellos ya no es más viable”, explicó el secretario general del gremio, Agustín Báez. Una frase elegante para resumir que cuando los números no cierran, los que terminan pagando son siempre los mismos.
Mientras tanto, los trabajadores descubrieron que las “vacaciones adelantadas” quizá no eran precisamente un gesto de generosidad empresarial. Según denunciaron, durante esos días comenzaron a desaparecer máquinas del predio industrial como por arte de magia. Primero faltaron tres. Después intentaron cargar otras dos arriba de un camión. Y ahí sí, los obreros reaccionaron antes de que el aserradero terminara convertido en un terreno baldío con recuerdos.
La protesta frente a la planta incluyó bloqueo de accesos para impedir que continúe el retiro de maquinaria, en medio del temor de que el vaciamiento complique todavía más el cobro de salarios e indemnizaciones. Porque en Argentina ya aprendimos que cuando empiezan a sacar las máquinas, lo próximo que desaparece suele ser la esperanza de cobrar algo.
ALEJANDRO DUARTE

Más noticias
ESCÁNDALO EN MISIONES: “KAKO” SARTORI Y LA MAGIA DE HACER DESAPARECER LOS FONDOS… PERO NO LAS FACTURAS TRUCHAS
EL DÍA QUE MISIONES DESCUBRIÓ QUE MENOS ES MÁS , O CÓMO SOBREVIVIR AL CUARTO OSCURO SIN UN MAPA
EL AGUA, ESE “LUJO” QUE PAGAMOS CON IVA: MISIONES PIDE BAJAR LA CARGA IMPOSITIVA