23 de agosto de 2026

CUANDO EL FÚTBOL SE OLVIDA DE JUGAR Y LAS BARRAS DECIDEN HACER SU PROPIO PARTIDO

 

Lo que debía ser una fiesta del fútbol colombiano terminó convertido en un verdadero espectáculo de violencia, con Independiente Santa Fe y América de Cali como protagonistas de una batalla campal que poco tuvo que ver con la pelota.

A los 33 minutos del primer tiempo, un grupo de hinchas de Santa Fe logró atravesar los controles de seguridad y se metió al campo de juego para ir directamente al encuentro de los barras del América, que previamente habían protagonizado incidentes con la Policía en la tribuna.

Y así, mientras los jugadores esperaban continuar con el clásico, las barras parecieron interpretar que había llegado el momento de disputar otro encuentro: uno sin árbitro, sin pelota y con palos, piñas, golpes y hasta camillas volando por el aire.

La escena fue digna de cualquier cosa menos de un estadio de fútbol. Los hinchas saltaron los carteles publicitarios, se encontraron cara a cara y durante varios minutos transformaron el campo de juego en un ring improvisado.

Finalmente apareció la Policía de Bogotá para poner un poco de orden, utilizando escudos, cachiporras y gas pimienta para separar a los protagonistas.

Y acá viene la parte más increíble: después de semejante espectáculo, el partido continuó.

Porque aparentemente en el fútbol moderno existe una regla no escrita: si vuelan camillas, hay pelea entre barras y la Policía termina repartiendo gas pimienta, se pausa unos minutos… y después seguimos jugando como si nada.

Una verdadera fiesta deportiva, pero con la pelota como invitada de piedra.

ALEJANDRO DUARTE