28 de abril de 2026

SUPERÁVIT MILLONARIO, RENUNCIA SORPRESIVA Y UNA COOPERATIVA QUE JURA NO QUERER PODER (¿O SÍ?)

 

La Cooperativa de Electricidad de Eldorado Limitada cerró su ejercicio 74 con un superávit cercano a los 1.000 millones de pesos. Cuarto balance positivo consecutivo. Un número que suena tan bien que casi hace olvidar los 12 años anteriores en los que la palabra “rojo” no era metáfora sino rutina.

Pero claro, cuando todo parece acomodarse… alguien apaga la luz.

El presidente Rubén Kobler anunció que no seguirá en el cargo. ¿El motivo? Familiar. Tres hijos, poco tiempo, mucha responsabilidad. Una explicación tan razonable que despierta aún más preguntas de las que responde. Porque en política —y en cooperativas— nadie se baja justo cuando los números empiezan a cerrar… salvo que haya algo más en juego.

Mientras tanto, la gestión muestra resultados que hace unos años parecían ciencia ficción:

El sector Agua, históricamente deficitario, ahora da ganancias. Sí, agua que no solo corre, sino que también suma.

Energía e Internet siguen siendo las vacas lecheras del sistema, bancando incluso sectores como Electrodon y la planta de postes, que cumplen su “rol social”… o su rol de pérdida controlada, según cómo se mire.

Y la deuda histórica, esa que alguna vez puso a la cooperativa al borde del embargo, ahora se paga en tiempo y forma. Milagros modernos.

En cuanto al futuro, Kobler fue claro… demasiado claro: ni él ni los intendentes Roberto Wern ni Miguel Szumkoski quieren la presidencia. Nadie quiere el poder. Nadie lo busca. Todos lo rechazan. Una escena casi inédita.

“Queremos apertura”, dicen desde la Lista Verde, asegurando que no buscan perpetuarse. Una frase que, en el contexto argentino, suele venir acompañada de un asterisco invisible.

En el frente de obras, la historia tampoco se queda corta: la planta de Paticuá sigue en veremos por fondos nacionales congelados, pero con promesas de soluciones parciales. Y como broche de optimismo, en 30 días habría anuncios sobre la fibra óptica y mejoras en el alumbrado público. Sí, en 30 días… el plazo favorito de cualquier anuncio que todavía no quiere ser realidad.

Así, la CEEL muestra números que ilusionan, decisiones que desconciertan y un futuro que, como siempre, viene con letra chica. Porque cuando todo parece demasiado ordenado… es cuando más conviene mirar dos veces.