3 de julio de 2026

SE BUSCA CARDIÓLOGO: LA SCALONETA CLASIFICÓ A OCTAVOS SI ES QUE NO MORIMOS EN EL INTENTO

 

La Selección Nacional clasificó a los octavos de final del Mundial, pero para lograrlo tuvo que colapsar el sistema de salud pública y poner a trabajar horas extras a todas las guardias cardiológicas del país. A más de uno se le escapó el corazón por la boca, cortesía de un equipo que decidió que avanzar sin sufrir simplemente no tiene gracia.

Por momentos, nuestra querida Scaloneta jugó un partido tan deslucido y desconectado de la realidad que parecía que se habían enterado cinco minutos antes de que el encuentro era por los puntos. No se sabe si fue por pura desidia propia o porque el seleccionado de Cabo Verde se les paró de manos y les recordó que para pasar de ronda, idealmente, hay que patear al arco. Tuvimos que esperar hasta la mitad del segundo tiempo del alargue para respirar aliviados, aunque el alivio duró poco porque terminamos el partido con los once jugadores colgados del travesaño y rezándole a la Virgen dentro del área argentina.

Mención de honor para López Cabral, el héroe de Cabo Verde que se vuelve a su casa con un souvenir imborrable: clavarle un tremendo golazo al campeón de América, del mundo y al mejor arquero del planeta. El muchacho logró poner de pánico a más de 45 millones de personas y convirtió un partido de fútbol en un drama nacional digno de telenovela turca. Histórico lo del conjunto africano, que casi nos manda a terapia intensiva.

Hay muchísimo para reflexionar en el búnker argentino, pero bueno, ya estamos adentro del “mata-mata”. Egipto es el próximo rival y, tras ver este papelón místico, quedó más que claro que en este Mundial los “equipos chicos” juegan a la pelota y los “grandes” juegan con nuestra salud mental.

ALEJANDRO DUARTE