Las sirenas no dejan de sonar. En una provincia castigada por la sequía y azotada por intensas ráfagas de viento, cada columna de humo representa una nueva carrera contra el tiempo. En las últimas horas, los Bomberos de la Policía de Misiones tuvieron que intervenir en más de 20 emergencias, una cifra que refleja la delicada situación que atraviesa el territorio misionero.
Apóstoles, Garupá, Posadas, Jardín América, Mártires, Caraguatay, Bonpland y Dos de Mayo fueron escenario de una jornada agotadora para los equipos de emergencia, que combatieron incendios en malezales, pinares, eucaliptales, montañas de residuos, rollos de madera e incluso una vivienda abandonada. En muchos de esos lugares, apenas unos minutos separaban a las llamas de viviendas, chacras y establecimientos productivos.
Pero el fuego no fue el único enemigo. El viento también dejó su marca con la caída de árboles, ramas de gran porte y el desprendimiento de estructuras. En Posadas, los bomberos evitaron nuevos riesgos al retirar una enorme rama que amenazaba a quienes transitaban por la zona y aseguraron una vivienda en Itaembé Guazú cuyo techo comenzó a desprenderse por la fuerza de las ráfagas.
En Dos de Mayo, la caída de un poste de energía sobre la Ruta Nacional 14 provocó un principio de incendio que pudo ser controlado antes de transformarse en una tragedia. Mientras tanto, en Bonpland, tres focos ígneos obligaron a un intenso despliegue, donde uno de ellos consumió cerca de cuatro hectáreas de pinos. En Caraguatay, otro incendio arrasó con una hectárea de eucaliptal y malezas.
La combinación de sequía extrema y fuertes vientos convierte cualquier chispa en una amenaza capaz de devastar grandes extensiones en cuestión de minutos. Sin embargo, lo más preocupante es que muchas de estas emergencias tienen un origen que podría evitarse: quemas de residuos, uso irresponsable del fuego o una simple colilla de cigarrillo arrojada sobre vegetación seca.
Hoy Misiones vive horas de máxima tensión. Cada foco que aparece pone en riesgo el trabajo de los bomberos, el patrimonio de cientos de familias y el invaluable patrimonio natural de la provincia. La prevención ya no es solo una recomendación: es una responsabilidad colectiva. Ante cualquier foco de incendio o situación de riesgo, la Policía de Misiones recuerda que se debe llamar de inmediato al 911. Porque, en estas condiciones, cada minuto puede marcar la diferencia entre un susto y una tragedia.

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