4 de abril de 2026

EL PADRE QUE EDUCA CON EL EJEMPLO

Ah, pero qué nivel de “casualidad genética”, ¿no? Justo cuando parecía que la historia de Agostina Páez empezaba a entrar en modo “borrón y cuenta nueva”, aparece un video misteriosamente oportuno donde su padre estaría haciendo exactamente el mismo gesto que la metió en un escándalo internacional. Pero tranquilos: según él, es “trucho”. Porque en la era de los deepfakes, claramente el principal objetivo de la tecnología es arruinarle la reputación a un señor en un bar de Santiago del Estero.

Mientras tanto, Agostina —recién llegada de Brasil después de pagar una fianza bastante poco simbólica— se despega del asunto con elegancia quirúrgica: “yo me hago cargo de lo mío, lo de papá no es problema mío”. Una especie de independencia judicial… pero versión familiar.

Eso sí, el video es “lamentable”, dice ella. Y en eso, al menos, hay consenso general. Lo que todavía no queda claro es si lo lamentable es el contenido, el timing… o la mala suerte de que siempre haya una cámara cerca cuando alguien decide expresarse con gestos del siglo pasado.

En paralelo, la Justicia brasileña sigue su curso y definirá si lo suyo fue un simple “error cultural” o algo bastante más serio, con una pena que puede llegar a los 15 años. Pero bueno, nada como un escándalo fresco para acompañar la espera y mantener el tema en tendencia.

En resumen: entre videos “trucados”, responsabilidades selectivas y procesos de “reconstrucción”, la familia Páez parece estar protagonizando una masterclass de manejo de crisis… lástima que el guion no deja de agregar escenas nuevas.

 

Alejandro Duarte