20 de septiembre de 2026

EL MISIONERO DE PISTA VOLVIÓ A RUGIR EN ELDORADO Y LA CIUDAD VOLVIÓ A VIBRAR CON LOS MOTORES

 

Hay domingos que tienen un sabor diferente. Y este domingo, en la Capital del Trabajo, tuvo olor a combustible, sonido de motores y ese inconfundible perfume a automovilismo que tantas veces convirtió al Autódromo Ciudad de Eldorado en escenario de grandes jornadas deportivas.

Contra todos los pronósticos, el sol acompañó una jornada que terminó siendo una verdadera fiesta. Por tercera vez en el año y por sexta fecha del campeonato, el Misionero de Pista volvió a encontrarse con el público de Eldorado, y la respuesta estuvo a la altura del espectáculo.

Desde la calle de boxes se respiraba expectativa. Los equipos trabajaban, los mecánicos afinaban cada detalle y los pilotos se preparaban para salir a buscar la gloria. Y cuando los motores encendieron, la espera terminó.

La pista habló por sí sola.

El TCM protagonizó una final que hizo explotar al público en más de una oportunidad. Adelantamientos, lucha y emoción fueron parte de una competencia que mantuvo a todos atentos hasta la bandera a cuadros que Javi Soczyuk la vio primero.

En el TC4000, Julio César “Bananita” Benítez se quedó con el lugar más alto del podio luego de una final que, dentro de todo, fue tranquila, pero que le permitió sumar un nuevo triunfo y dejar en claro que sigue dispuesto a dar pelea en el campeonato.

Y en la Clase 3, el posadeño César Villar, con su Toyota Etios, fue contundente: se impuso de punta a punta en la final de la sexta fecha del Misionero de Pista.

Pero más allá de los resultados, hubo algo que volvió a ganar en Eldorado: el automovilismo.

Porque cuando el Misionero de Pista llega a nuestra ciudad, no llegan solamente autos de carrera. Llegan familias, equipos, pilotos, mecánicos, periodistas, aficionados y una pasión que durante horas transforma al autódromo en el corazón deportivo de Eldorado.

Cada acelerada se siente. Cada sobrepaso se festeja. Cada bandera a cuadros despierta una emoción diferente.

Y eso también es orgullo.

Orgullo de tener un escenario que puede recibir nuevamente a una de las categorías más importantes del automovilismo provincial. Orgullo de ver las tribunas acompañando. Orgullo de que Eldorado vuelva a ser protagonista y no solamente espectador.

El Autódromo Ciudad de Eldorado volvió a vestirse de fiesta y los motores volvieron a recordarnos que esta ciudad también tiene una historia, una pasión y una identidad ligada al deporte motor.

Este domingo quedó demostrado una vez más: cuando el Misionero de Pista llega a Eldorado, Eldorado acelera con él.

ALEJANDRO DUARTE

.