1 de julio de 2026

EL DÍA EN QUE SE APAGÓ PERÓN Y COMENZÓ OTRA ETAPA DE LA HISTORIA ARGENTINA

 

Hay fechas que no envejecen. Permanecen intactas en la memoria de un país, como heridas abiertas o capítulos imposibles de olvidar. El 1 de julio de 1974, a las 13:15, el corazón de Juan Domingo Perón dejó de latir en la residencia presidencial de Olivos. Con él se apagaba el líder que había marcado, como pocos, el rumbo político de la Argentina durante gran parte del siglo XX.

Tras 18 años de exilio, el tres veces presidente había regresado para reencontrarse con un pueblo que lo esperaba desde hacía casi dos décadas. En septiembre de 1973 volvió a ser elegido con el respaldo del 62% de los votos, en una demostración de apoyo popular pocas veces vista en la historia democrática del país.

Antes de ese regreso definitivo, el 17 de noviembre de 1972, protagonizó una imagen que quedó grabada en la historia al reunirse con el dirigente radical Ricardo Balbín, sellando un gesto de reconciliación y unidad nacional. Meses después, el 20 de junio de 1973, su vuelta definitiva estuvo marcada por la tragedia de Ezeiza, donde la violencia política eclipsó una jornada que debía ser de celebración.

La muerte lo sorprendió a los 78 años, cuando aún le restaban tres cuartas partes de su mandato presidencial. La conducción del país quedó entonces en manos de su esposa y vicepresidenta, María Estela Martínez de Perón, la primera mujer en ejercer la Presidencia de la Nación Argentina. Sin embargo, aquel gobierno quedó atrapado en una creciente crisis política, económica y social que culminó con el golpe de Estado del 24 de marzo de 1976.

A 52 años de su fallecimiento, la figura de Juan Domingo Perón continúa despertando pasiones, debates y profundas divisiones. Admirado por unos, cuestionado por otros, su legado permanece como una de las huellas más profundas e influyentes de la historia argentina, demostrando que hay nombres que trascienden el tiempo y siguen siendo protagonistas mucho después de su partida.

ALEJANDRO DUARTE