26 de septiembre de 2026

26 DE SEPTIEMBRE: BASTÓN VERDE, UNA HISTORIA ARGENTINA DE AUTONOMÍA E IDENTIDAD

 

Cada 26 de septiembre

el verde vuelve a caminar,

vuelve a levantar su voz,

vuelve a decirle al mundo

que también se puede mirar

aunque los ojos no vean igual.

Es una historia argentina,

de esas que nacen pequeñas

y terminan cruzando fronteras,

una historia que comenzó

con el pedido de una joven,

con una inquietud,

con una realidad que dolía.

Analía se acercó a Perla Mayo,

su profesora de orientación y movilidad,

y le contó que el bastón blanco

no la representaba,

porque ella no era ciega

y muchas veces debía soportar

miradas, prejuicios

y hasta maltrato en la vía pública.

Y entonces nació una idea.

Primero fue solamente un color,

un verde que comenzó a distinguir,

un verde que permitió decir:

“Yo tengo baja visión,

yo también necesito autonomía,

yo también necesito respeto”.

Pero aquel color fue mucho más.

Con el paso del tiempo

se convirtió en identidad,

en pertenencia,

en autonomía,

en una manera de encontrarse

y reconocerse entre iguales.

El bastón verde

dejó de ser solamente un bastón.

Se convirtió en un mensaje.

Un mensaje que dice

que la baja visión existe,

que no todas las discapacidades visuales

se viven de la misma manera,

que detrás de cada bastón

hay una persona,

una historia,

un derecho

y un deseo enorme de caminar

con libertad.

Hoy ese verde argentino

traspasó fronteras,

llegó a otros países

y continúa abriendo caminos.

Y qué orgullo decirlo:

nació acá,

en nuestra tierra,

de una necesidad concreta

y de una mujer que decidió escucharla.

Por eso, cada 26 de septiembre,

el verde no solamente se celebra.

El verde se abraza.

Se levanta.

Se hace bandera.

Desde cada organización,

desde cada espacio de inclusión,

desde cada persona con baja visión,

desde cada familia

y desde cada persona que cree

en una sociedad más accesible,

hoy decimos gracias.

Gracias por una idea

que se transformó en identidad.

Gracias por un color

que se convirtió en pertenencia.

Gracias por mostrarnos

que a veces una revolución

puede comenzar simplemente

cambiando el color de un bastón.

BASTÓN VERDE.

BAJA VISIÓN.

AUTONOMÍA.

IDENTIDAD.

PERTENENCIA.

Y sobre todo,

una historia argentina

que sigue caminando

por las calles del mundo.

ALEJANDRO DUARTE