27 de julio de 2026

ELDORADO VIBRÓ AL RITMO DEL RUGIR DE LOS MOTORES: UN FIN DE SEMANA A PURA PASIÓN FIERRERA

La quinta fecha del Misionero de Pista convirtió una vez más a Eldorado en la capital de la velocidad. Durante tres jornadas, el Autódromo Ciudad de Eldorado fue escenario de un espectáculo que tuvo absolutamente de todo: emoción, adrenalina, maniobras al límite y un público que volvió a demostrar por qué el automovilismo se vive con tanta pasión en Misiones.

 

El clima quiso ser protagonista. Hubo lluvia, salió el sol, volvió el agua, apareció el calor y hasta un inesperado fresco se coló entre las tribunas. Pero nada fue suficiente para detener a los fanáticos. Porque cuando rugen los motores, no hay pronóstico que pueda apagar la pasión.

Familias enteras llegaron con sus banderas, los asados comenzaron a encenderse desde temprano, los guisos al disco reunieron amigos, los brindis acompañaron cada carrera y las hinchadas le dieron color a un fin de semana que volvió a demostrar que el automovilismo es mucho más que una competencia: es una verdadera fiesta popular.

La actividad comenzó el viernes con las pruebas libres, continuó el sábado con clasificaciones cargadas de tensión y alcanzó su punto máximo el domingo con unas finales que hicieron vibrar al público de principio a fin.

Hubo chapa, roces, despistes, roturas mecánicas, autos de seguridad y sobrepasos que levantaron a todos de sus lugares. Cada vuelta ofreció un nuevo capítulo de emoción y confirmó que el Misionero de Pista atraviesa uno de sus mejores momentos.

Los pilotos dejaron todo en la pista para brindar un espectáculo inolvidable y el público respondió como siempre: acompañando, alentando y disfrutando cada instante. Porque en Eldorado el automovilismo se siente, se comparte y se celebra.

Ahora habrá que esperar hasta septiembre para volver a vivir una nueva fecha, pero este fin de semana todavía sigue latiendo en la memoria de quienes estuvieron allí. Cuando el espectáculo está garantizado, cuando la pasión desborda cada rincón del autódromo y cuando los motores hablan por sí solos, solo queda una certeza: así da gusto vivir el deporte motor.

Eldorado volvió a rugir. Y una vez más, el corazón fierrero respondió presente.

ALEJANDRO DUARTE

.