14 de junio de 2026

¿NO HAY PLATA? 

 

La Provincia de Misiones está viviendo una “transformación” tan profunda que a nuestros gobernantes casi se les cae la venda de los ojos. La célebre frase “NO HAY PLATA” se convirtió en el gran mantra de este 2026, una excusa perfecta que cayó del cielo (o de la Rosada) para justificar la amnesia selectiva de quienes hace rato se olvidaron de que la gente come, no vive de discursos. Lo divertido es que la usan como si antes de este año los recursos hubieran llovido en forma de maná.

Pero seamos justos: hay que reconocer el esfuerzo del Vicegobernador. Hace apenas unos meses, en un asombroso descubrimiento digno de la NASA, se enteró de que el mapa de Misiones no termina en la rotonda de Posadas. ¡Milagro! Descubrió que hay otros municipios. Desde entonces, se ha calzado el traje de explorador y recorre la provincia de punta a punta. ¿Llevando soluciones, obras o asistencia? No sean ingenuos. Llevando flashes. El hombre está haciendo un rally fotográfico impecable; lástima que el hambre y las rutas rotas no se arreglan con filtros de Instagram.

Como las fotos de campaña rural ya quedaban un poco rústicas, el gobierno decidió apostar al primer mundo: el glamour del STREAMING.

Armaron una movida espectacular con “figuras” de toda la provincia. Pero, por supuesto, el streaming se transmite desde la comodidad de la Capital. Dios está en todas partes, pero atiende en Posadas, y los micrófonos caros se quedan ahí; al Norte provincial que lo mire por pantalla.

Sin embargo, no seamos malpensados, la “generosidad” oficial es enorme y el Norte va a estar presente… al menos en el discurso. La idea que tienen de gobernar es hermosa: repartir la torta entre los invitados. El pequeño detalle —un detalle que genera un poquito de cosquillas y bastante indignación— es que los invitados son siempre de la misma familia. Todo queda en casa.

El verdadero misterio de las finanzas misioneras

De todas maneras, el nepotismo es el menor de nuestros problemas. Lo verdaderamente fascinante de esta gestión es su capacidad para desafiar las leyes de la matemática y de la física:

El discurso oficial: “No hay plata, hay que ajustar, la crisis nos golpea a todos”.

La realidad visual: Luces, cámaras, producción, streaming, viáticos y catering de primera para la tribuna propia.

La joda es selectiva, pero la cuenta nos llega a todos. Porque acá nadie es tonto: todos sabemos perfectamente de dónde salen los recursos y a quiénes pertenecen los bolsillos de los dueños de la fiesta. Se financia con la plata de los misioneros, esa que supuestamente no existe cuando un médico, un docente o un empleado público pide un sueldo digno.

Entonces, la pregunta no solo es inevitable, sino que es un insulto a la inteligencia: ¿HAY O NO HAY PLATA? Evidentemente, los billetes están. El verdadero misterio que nadie nos quiere explicar es: ¿Quién carajo decide que nuestra plata se gaste en cotillón digital y parientes, mientras el interior sigue esperando soluciones reales?.

ALEJANDRO DUARTE