¿Qué es, en esencia, ser periodista?
Es abrazar una noble profesión que nos arroja sin filtros al latido mismo de la vida. Un oficio pendular, capaz de regalarnos la belleza más pura en un instante y, al siguiente, enfrentarnos a la crudeza de la realidad. Nos conduce por senderos imprevistos, obligándonos a cruzar tempestades inclementes para luego, casi en un suspiro, dejarnos contemplar prados en flor.
No elegimos este oficio; es el oficio el que nos reclama.
Es una vocación que se yergue firme cuando el mundo vacila y busca respuestas. Un arte que desborda cualquier libreto, donde la planificación cede ante la urgencia de la improvisación y el descanso no existe. La información es un río que jamás detiene su cauce, y el periodista permanece allí, en la orilla, como un soldado velando en la trinchera del tiempo, despojándose de las horas propias para salvaguardar la memoria colectiva y narrar el presente.
Porque el periodista no es un simple medio; es el instrumento vivo de la realidad. No se limita a plasmar palabras en un papel: edifica el testimonio de la historia. Es un destino que no escogimos transitar, sino un camino que se abre de golpe ante nuestros pasos, desafiándonos a avanzar.
A todos los que sostienen la palabra con valentía:
FELIZ DÍA DEL PERIODISTA.
ALEJANDRO DUARTE

Más noticias
DISCAPACIDAD EN ALERTA: EL NUEVO ROUND ENTRE EL GOBIERNO Y UN COLECTIVO QUE NO PUEDE SEGUIR PAGANDO EL AJUSTE
LA POLÍTICA ¿COMO HERRAMIENTA DE TRANSFORMACIÓN O COMO FÁBRICA DE SOBREVIVIENTES?
CÁMARA DE “¡REPRESENTANTES!” DE MISIONES: CUANDO LA POLÍTICA SE CONVIERTE EN UNA TELENOVELA