Mientras la Ciudad desplegaba 1.500 policías, patrulleros y cámaras para el operativo “Tormenta Negra”, en la Villa 31 apareció otra tormenta… pero de críticas. Y no vino desde la oposición política, sino desde el altar.
Jorge García Cuerva aprovechó una misa en el Barrio Padre Mugica para lanzar munición pesada contra el megaoperativo impulsado por Jorge Macri. El arzobispo aseguró que “los verdaderos problemas” de los barrios populares siguen siendo el narcotráfico, la falta de trabajo y la eterna desaparición del Estado cuando se apagan las cámaras.
Como si el nombre del operativo le hubiera servido en bandeja, García Cuerva pidió “un nuevo amanecer” y deseó que “en la tormenta negra surja la luz de un pueblo solidario y comprometido”. Traducido al idioma político: un sermón con aroma a misil directo al Gobierno porteño.
Desde la oposición tampoco dejaron pasar la oportunidad y calificaron todo como un “show mediático” armado para el prime time. Según denunciaron, hubo más despliegue televisivo que soluciones reales y más marketing de seguridad que política criminal efectiva.
Así, entre rezos, uniformes, discursos grandilocuentes y declaraciones cruzadas, la Villa 31 terminó convertida en el escenario perfecto de una película argentina: muchos actores, mucha puesta en escena… y las mismas preguntas sin resolver.

Más noticias
MILEI FRENTE A LA ONU: UNA CRÍTICA QUE SACUDIÓ EL CORAZÓN DEL ORGANISMO INTERNACIONAL
DISCAPACIDAD: ENTRE EL DISCURSO DE LA PRIORIDAD Y UNA REALIDAD QUE SIGUE DOLIENDO
PREOCUPACIÓN EN IGUAZÚ: CERRARÁN LA GARGANTA DEL DIABLO DURANTE 40 DÍAS POR EL RIESGO DE CRECIDAS EXTRAORDINARIAS