3 de agosto de 2026

ALLANAN UNA VIVIENDA Y RESCATAN 14 ANIMALES: CUANDO EL ABANDONO SE ESCONDE DETRÁS DE UNA PUERTA CERRADA

Lo que durante semanas fue una preocupación para los vecinos del barrio 508 Viviendas de Itaembé Guazú terminó este lunes con un operativo judicial que volvió a poner en el centro del debate una realidad tan silenciosa como dolorosa: el sufrimiento animal que muchas veces permanece oculto hasta que alguien se anima a denunciar.

Por orden del Juzgado de Instrucción N.º 7, la Policía de Misiones allanó una vivienda ubicada sobre la avenida Pino Paraná, donde fueron rescatados ocho perros y seis gatos que quedaron bajo resguardo del Instituto Municipal de Sanidad Animal (IMUSA).

Del procedimiento participaron efectivos de la Comisaría Decimonovena, la Brigada de Canes, el médico veterinario policial, personal del IMUSA y representantes de la fundación “Tu Mascota es Familia”, quienes trabajaron de manera coordinada para retirar a los animales del inmueble y trasladarlos en caniles y gateras hasta un lugar seguro, donde permanecerán hasta ser dados en adopción responsable.

La investigación se inició a partir de denuncias de vecinos y avanzó con una serie de medidas judiciales que incluyeron testimonios, inspecciones, informes veterinarios, pericias fotográficas y la extracción de registros fílmicos por parte de la Dirección de Cibercrimen.

Sin embargo, el caso presenta un dato que abre el debate. Durante una inspección veterinaria realizada el 28 de julio, los animales fueron encontrados en buen estado corporal y sin lesiones visibles ni signos externos compatibles con maltrato. Aun así, el profesional advirtió que las condiciones de alojamiento debían mejorar de manera urgente debido al intenso olor provocado por la acumulación de excrementos, el excesivo tiempo de encierro de los perros y la necesidad de promover su adopción.

La propietaria de la vivienda quedó supeditada a la causa mientras la Justicia continúa reuniendo elementos para determinar si existieron responsabilidades penales.

Porque el maltrato animal no siempre deja heridas visibles. A veces se manifiesta en el abandono, en el encierro prolongado, en la falta de higiene y en condiciones de vida que, aunque no provoquen lesiones físicas inmediatas, también deterioran la dignidad y el bienestar de seres que dependen completamente del cuidado humano. Esa será ahora la cuestión que deberá resolver la Justicia.

ALEJANDRO DUARTE