6 de junio de 2026

ALLANAN UN TALLER Y ENCUENTRAN CHIPS: LA TECNOLOGÍA TAMBIÉN DECLARARÁ EN LA CAUSA POR EL CRIMEN DE DULCE

 

Mientras algunos todavía creen que los teléfonos guardan secretos mejor que las personas, los investigadores de la causa por el homicidio de Dulce María Beatríz Candia decidieron ir a buscar respuestas donde hoy suele quedar registrada buena parte de la vida moderna: entre celulares viejos, tarjetas SIM y dispositivos electrónicos.

 

En un allanamiento realizado en una vivienda de la calle Iturbe, en el barrio 20 de Junio de Eldorado, que funcionaría como taller y era frecuentada por el principal sospechoso de la causa, los efectivos secuestraron varios elementos tecnológicos que ahora pasarán por el implacable filtro de las pericias.

 

La medida fue ordenada por el Juzgado de Instrucción N.º 1 y tuvo lugar durante la tarde del 5 de junio. Allí, los investigadores encontraron una carcasa de teléfono Motorola, un equipo LG, un celular Infinix y dos tarjetas SIM de la empresa Personal. Objetos que, a simple vista, podrían parecer parte del habitual cementerio electrónico que existe en muchos talleres, pero que para los peritos representan posibles piezas de un rompecabezas mucho más complejo.

 

El inmueble allanado sería frecuentado por Mario Alberto Y., de 46 años, quien permanece detenido y señalado como el principal sospechoso en la investigación.

 

Del operativo participaron especialistas de la División Cibercrimen, porque en estos tiempos hasta los chips tienen más memoria que algunos testigos ocasionales. También intervino personal de Policía Científica, encargado de documentar cada detalle del procedimiento.

 

Ahora la expectativa está puesta en lo que puedan revelar los dispositivos secuestrados. Porque si algo ha enseñado la era digital es que los celulares suelen hablar incluso cuando sus dueños prefieren guardar silencio.

 

La investigación continúa bajo directivas de la Justicia, mientras los peritos intentan determinar si entre llamadas, mensajes y registros electrónicos se encuentra alguna de las respuestas que aún faltan para esclarecer uno de los casos que más conmociona a la comunidad de Eldorado.

ALEJANDRO DUARTE