24 de agosto de 2026

VÉLEZ REACCIONÓ O RIVER SE DESMORONÓ: EL “MILLONARIO” VOLVIÓ A TIRAR UNA VENTAJA A LA BASURA

River arrancó como una tromba. Emoción, intensidad y goles: en apenas unos minutos, el equipo de Núñez parecía haber entendido que los partidos se ganan jugando y, sobre todo, aprovechando las ventajas. El 2-0 ilusionaba y hacía pensar que la noche tendría final feliz.
Pero claro… era River.
La tranquilidad duró menos que una promesa de campaña. Vélez despertó, encontró espacios y empezó a meterle dudas a un equipo que, cuando tiene que sostener un resultado, parece recordar de golpe todos sus fantasmas. Y como si faltara algo para completar el guion, apareció la famosa “ley del ex”: Lanzini clavó el 2-2 y volvió a poner el partido patas para arriba.
Lo más preocupante es que todavía quedaban 15 minutos. Tiempo suficiente para que River reaccionara, para que Vélez lo ganara o para que el “Millonario” volviera a demostrar que defender una ventaja también puede convertirse en una materia pendiente.
Y los silbidos aparecieron otra vez. No fueron unánimes, pero fueron suficientes para dejar en claro que la paciencia de la gente empieza a tener fecha de vencimiento. Porque una cosa es empatar un partido complicado y otra muy distinta es volver a desperdiciar una ventaja de dos goles cuando el equipo tenía todo servido.
River vuelve a dejar la sensación de que cuando tiene que dar el golpe definitivo, termina golpeándose solo. Un error no forzado, una desconcentración, una defensa que pierde estabilidad y un mediocampo que por momentos parece pedir permiso para jugar.
Y mientras tanto, en el horizonte aparece la Copa Sudamericana, donde el equipo también viene de un empate. Es decir: cuando River necesita certezas, entrega interrogantes. Cuando necesita autoridad, ofrece dudas. Y cuando necesita cerrar los partidos, parece empeñado en mantenerlos abiertos hasta el último suspiro.
El “Millonario” se va con bronca, Vélez se va con la sensación de haber rescatado algo que parec8ía perdido y los hinchas de River se quedan mirando el calendario, esperando que en algún momento aparezca el equipo que tantas veces prometieron.

Porque a esta altura la pregunta ya no es solamente si Vélez reaccionó.
La pregunta incómoda es mucho peor:
¿RIVER SE CANSÓ DE GANAR Y DECIDIÓ HACER TODO LO POSIBLE PARA COMPLICARSE SOLO?
ALEJANDRO DUARTE