5 de mayo de 2026

TOUR TURÍSTICO PARA “PEQUEÑO J”: DE LAS LUCES DE LIMA A LAS REJAS DE MARCOS PAZ

Finalmente, tras unas eternas y seguramente agotadoras vacaciones en Perú, Tony Janzen Valverde Victoriano, mejor conocido en el ambiente como el tierno “Pequeño J”, aterrizó en la Base Aérea del Palomar. No llegó en un vuelo de línea con millas acumuladas, sino en un avión de la Fuerza Aérea, custodiado como si fuera una estrella de rock, aunque su “talento” sea estar acusado de un brutal triple crimen narco en Florencio Varela.El itinerario de viaje fue digno de un influencer del crimen: Lima, Salta, Asunción y, finalmente, Buenos Aires. Todo esto bajo la atenta mirada de la Interpol y la PFA, que no querían que nuestro protagonista se perdiera ninguna escala. Aunque el plan original era depositarlo en Villa Lugano, parece que el Servicio Penitenciario Federal le consiguió una plaza más exclusiva en el área de “jóvenes adultos” de Marcos Paz, un complejo con mucha seguridad y poca libertad.Pero Valverde no viajó solo; la generosidad estatal alcanzó para traer también a un imputado por abuso sexual y a otro por acopio de armas recogido en Paraguay. Un verdadero vuelo chárter de la alegría judicial.Este martes, el “Pequeño J” tendrá su gran debut frente a la pantalla —vía Zoom, por supuesto, para mantener la distancia social— ante la Justicia de Morón. Lo esperan con una lista de cargos que parece un menú de terror: privación ilegal de la libertad, homicidio con alevosía, ensañamiento y violencia de género. Curiosamente, hasta el lunes nadie se había ofrecido para defenderlo. Parece que sus “amigos” están algo ocupados o simplemente no encuentran el traje adecuado para la ocasión.¿Por qué tardó ocho meses en volver a casa? Según los investigadores, el sistema peruano es un poco… “especial” y centralizado.

Vamos, que se tomaron su tiempo para soltar a semejante joyita. Ahora, si la justicia hace su trabajo, a Valverde le espera la única oferta que no podrá rechazar: prisión perpetua. Sin escalas, sin millas y sin Zoom que lo salve.