22 de julio de 2026

TRAGEDIA EN PARAJE FLOR: UN ADOLESCENTE DE 16 AÑOS MURIÓ ELECTROCUTADO AL SUBIR A UNA TORRE DE AGUA

Una nueva tragedia golpea a Misiones y vuelve a poner en el centro de la escena los riesgos de las instalaciones eléctricas. Ariel S., un adolescente de apenas 16 años, perdió la vida este mediodía tras recibir una descarga eléctrica mientras se encontraba sobre una torre de agua en una vivienda ubicada en Paraje Flor, sobre la Ruta Provincial 13, a la altura del kilómetro 18.

 

Según las primeras reconstrucciones del hecho, todo ocurrió en cuestión de segundos. El padre del joven había advertido minutos antes una leve descarga al tocar una cocina a leña, una señal de alarma que anticipaba un desenlace devastador. Poco después, Ariel subió a la torre de agua sin imaginar que la estructura metálica se había convertido en una trampa mortal.

 

La principal hipótesis de los investigadores sostiene que una chapa del techo, desplazada por las condiciones climáticas o el paso del tiempo, habría dañado el material aislante de un cable de energía eléctrica que cruzaba por encima de la vivienda. Ese contacto habría energizado la torre metálica y transformado una tarea cotidiana en una tragedia irreversible.

 

El adolescente quedó adherido a la estructura producto de la descarga. En un desesperado intento por salvarle la vida, sus familiares lograron rescatarlo y trasladarlo de urgencia a la Clínica Clides de San Vicente. Sin embargo, los médicos confirmaron que ingresó sin signos vitales. El examen constató quemaduras por electrocución en ambas manos y determinó que la causa del fallecimiento fue un paro cardiorrespiratorio.

 

La Justicia ordenó la entrega del cuerpo a sus familiares para su inhumación, mientras continúan las actuaciones para establecer con precisión las circunstancias del fatal episodio.

 

La muerte de Ariel deja una familia destruida y una comunidad conmocionada. También vuelve a recordar que, detrás de una aparente falla menor, puede esconderse un peligro capaz de apagar una vida en un instante. Cada accidente de estas características interpela sobre la importancia de mantener en condiciones las instalaciones eléctricas y prevenir riesgos que, cuando no se detectan a tiempo, terminan escribiendo las páginas más dolorosas de la realidad.

ALEJANDRO DUARTE