El 25 de septiembre de 1979, lo que parecía ser un faro de esperanza comenzó a levantarse en Oberá. Ese día se inauguró la primera vivienda en el predio de Aldeas Infantiles SOS, un proyecto impulsado por el austríaco Hermann Gmeiner con una misión que conmovía: dar contención a niños huérfanos, abandonados o víctimas de maltrato. Era el primer hogar de este tipo en la ciudad, una promesa de refugio y futuro.
Con el paso del tiempo, la iniciativa creció y se expandió por el país: Mar del Plata, Luján, Córdoba, Mendoza y Rosario se sumaron a una red que, a nivel global, alcanzó presencia en 137 países. En 1987, en el mismo predio de Oberá, nació el Instituto Hermann Gmeiner, un espacio educativo que hoy alberga a cerca de mil alumnos en sus niveles inicial, primario y secundario.

Durante casi cinco décadas, la institución fue sinónimo de ayuda, contención y segundas oportunidades. Decenas de chicos, muchos derivados por la Justicia desde distintos puntos de la provincia, encontraron allí un lugar donde reconstruir sus vidas.
Pero detrás de esa historia de solidaridad, una revelación estremecedora vino a sacudir los cimientos de todo. En octubre del año pasado, salió a la luz una noticia devastadora: el propio Hermann Gmeiner, figura emblemática y fundador de la organización, fue señalado por haber abusado sexualmente de al menos ocho niños en Austria, entre las décadas de 1950 y 1980. Lo más impactante: fue la misma organización la que reconoció los hechos.

Así, una obra que durante años fue símbolo de esperanza quedó marcada por una sombra difícil de ignorar, dejando a la comunidad enfrentada a una dolorosa contradicción entre el legado construido y las verdades que salieron a la luz.

Más noticias
LLA BUSCA LIMITAR EL GASTO PÚBLICO: PROPONEN QUE EL EMPLEO MUNICIPAL NO SUPERE EL 50% DEL PRESUPUESTO
OXÍGENO POLÍTICO O AIRE ACONDICIONADO: LA REUNIÓN QUE PROMETE “CARAS NUEVAS” (CON LOS MISMOS DE SIEMPRE)
PUERTO ESPERANZA: LOS INFRACTORES DE TRÁNSITO AHORA PAGAN SUS MULTAS CON TRABAJO COMUNITARIO